El pasado fin de semana tuvimos la suerte de contar en nuestra maravillosa Playa de Las Canteras con una nueva edición del Fotosub Playa Viva, un evento que resulta tan solo un ejemplo de las inmensas oportunidades turísticas, económicas y culturales que nos ofrece nuestro preciado mar.
Durante siglos, las aguas que circundan nuestra preciosa bahía han dibujado la silueta de la ciudad que hoy conocemos. Una ciudad cuya idiosincracia, tradición, cultura e, incluso, habla, están fuertemente influenciadas por lo que las olas de nuestro mar han ido dejando en la arena de nuestras playas y anclándose en los norayes de nuestro Puerto.
Españoles, portugueses, ingleses, holandeses… Piratas, corsarios, comerciantes y, hoy, turistas, han ido arribando a Las Palmas de Gran Canaria y dejando la impronta de tradiciones de todos los confines del mundo, conformando una cultura rica en mezcolanza que ya es profundamente nuestra.
Creo que es el momento de que los ciudadanos de esta capital grancanaria seamos conscientes de las enormes potencialidades que nuestro mar nos ofrece, no solo para seguirnos enriqueciendo culturalmente con el tránsito constante de nuestros visitantes, sino también para devolverles lo que durante siglos han ido creando en nuestra ciudad: un espíritu amable entre sus habitantes, una cultura y tradición única e inconfundible, una silueta y clima capaz de marcar la diferencia turísticamente.
Tenemos que ser capaces de capaces de aprovechar todas estas fortalezas para mirar al futuro con esperanza y con confianza en nuestras opciones. De ahí la importancia que he querido dar en este nuevo gobierno municipal al mar, con la creación de una Concejalía específica, a cuyo frente se encuentra Mimi González, para conjugar dentro de un mismo área todas las posibilidades de nuestra bahía y convertirlas en hechos tangibles que nos conduzcan a un mañana más próspero.
Año tras año, Vegueta y Triana han sido testigos de cómo el horizonte se ha llenado de velas al viento, como si de blancas banderas de esperanza se tratasen, con la celebración de la importantísima Regata de ARC.
Del mismo modo tenemos la suerte de contar con un deporte que es nuestro, totalmente nuestro: la Vela Latina. Un deporte que, además, Mimi González conoce mejor que nadie y que este gobierno municipal se ha comprometido a defender a capa y espada para convertirlo en estandarte de nuestra ciudad y de nuestro futuro.
Mientras, el área de Turismo, con Pablo Barbero al timón, está trabajando ya en iniciativas y proyectos para conseguir que el enorme tráfico de cruceros que recibe nuestra ciudad se convierta en una fuente inestimable de prosperidad y recuperación del empleo y la economía de Las Palmas de Gran Canaria.
Se trata de una apuesta conjunta para que este mar, que nos ha dibujado y moldeado durante siglos, nos convierta ahora en un punto de referencia mundial, en la mejor sede de otoño e invierno para los deportes y el turismo náutico, con una marca de calidad reconocible como Ciudad de Mar.
Esta es la senda por la que ya estamos navegando y, a través de la cual, estoy convencido de que nuestra ciudad llegará al mejor de los puertos: el de la prosperidad.



Nacido en la ciudad de Arucas, el 28 de septiembre de 1962, Juan José Cardona, se licenció en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid, en 1986.


Señor Alcalde, podemos apreciar casi a diario muy buenas palabras, buenas intenciones y declaraciones de muy buena predisposición para reconvertir la zona Puerto Canteras en el salón de entrada de nuestra ciudad y dar la buena acogida que se merece, ese gran potencial de visitantes que llegan en esos fantásticos cruceros de vacaciones en el mar. Sin embargo hay pequeños detalles que son muy fáciles de corregir sin gastar ni un euro, y ahí siguen reflejando nuestra “dejadez ” perenne. Ya se lo he hecho saber antes, pero como si nada. La malla que cubre la parte trasera de la Casa del Turismo, sigue allí. El monolito donde indica plaza de Gran Canaria lo mismo, sigue igual de impresentable, los bares donde estaba el Derby, invadido por lo cutre con menús de seis euros, que invitan más a pasar de largo que otra cosa, pantallas de televisión que parece que estamos en un Mundial continuo. Los contenedores deberían de soterrarlos ya de una vez, ver gente “alongados” en ellos buscando lo que sea, son fotografiados por los turistas como algo original, quiero pensar. En fin, ya está bien de tantas ” paroles ” como la canción de Mina, y dé un repaso de pequeños detalles, mientras ese proyecto tan llamativo del que tanto se alardea, se hace realidad. Mañana no faltaré a la cita con el Queen Mary II, para darle la bienvenida, aunque pase alguna vergüenza, por la dejadez y abandono que sobresale por estas calles porteñas.